Artículos de costumbres & Leyendas.
En primer lugar debo señalar que el costumbrismo, nos presenta una descripción y una crítica de la realidad que se hace a través de las costumbres, se puede decir que se habla desde un nacionalismo. Esta crítica pretende formular un cambio en la idiosincrasia, cuestionar un modelo de gobierno. Para presentar la crítica se uso los artículos de costumbres, donde su máximo exponente fue Mariano José de Larra. Se pretende con estos apartados, que el lector despierte, se de cuenta de la realidad y despierte, también, de lo medieval. Se intenta buscar una identidad y se caracterizan por tener una diferencia con el romanticismo, ya que, nada se deja a la imaginación, se usan otras figuras retóricas como la ironía, la burla, la parodia y el sarcasmo. Algunos de estos se muestras con la estructura de diálogos para mostrar el argumento y el contrargumento. Otra característica es que se presenta una queja constante por la desaparición de las costumbres, donde se critica la necesidad de la fiesta nacional. En el artículo de Larra: “El mundo todo es máscaras. Todo el año es carnaval”; se puede ver como el carnaval implica la inversión de los ordenes, en el enmascaramiento aparece el ser, aparece el instinto. Citaré dónde se ve como la sociedad vive en constantes máscaras:
“- Ya lo ves; en todas partes hay máscaras todo el año; aquel mismo amigo que te quiere hacer creer que lo es, la esposa que te dice que te ama, la querida que te repite que te adora, ¿no te están embromando toda la vida? ¿A qué, pues, esa prisa a buscar billetes? Sal a la calle y verás las máscaras de balde. Sólo te quiero enseñar, antes de volverte a llevar donde te he encontrado-.” (Artículos de costumbres, “El mundo todo es máscaras. Todo el año es carnaval”, Mariano José de Larra, página 88).
Pues bien, el hecho de que el narrador se cuestione ya nos implica una tragedia, puesto que no vive en paz, sino que vive en controversias constantes, haciendo la existencia mucho más trágica con la inquietud de saber.
Mariano José de Larra, nos mostraba como el hombre verdaderamente es, no como debía ser y así criticar para mejorar. Escribía con la idea de intervenir e incluso media en el modo de pensar de las personas. En su artículo en “En este país”, se puede ver como Larra critica a aquellas personas que intentan evadirse del retraso de España, tanto en lo económico como en lo social y en lo tecnológico, y que a través de la frase “en este país”, piensan que se quitan falta alguna. Citaré dónde se ve lo mencionado anteriormente: “En este país. . .Ésta es la frase que todos repetimos a porfía, frase que sirve de clave para toda clase de explicaciones, cualquiera que sea la cosa que a nuestros ojos choque en mal sentido. - ¿Qué quiere usted? – decimos- ¡en este país! Cualquier acontecimiento desagradable que nos suceda, creemos explicarle perfectamente con la frasecilla: ¡Cosas de este país! Que con vanidad pronunciamos y sin pudor alguno repetimos.”. (Artículos de costumbres, “En este país”, Mariano José de Larra, página 100). Larra nos muestra como esa frase la sociedad se muestra desconfiada de sí misma, lo que impide surgir frente a otros países.
También se puede ver en los artículos de Larra como describe lo que transcurre en el día de los difuntos, el costumbrismo en este artículo se ve reflejado muy bien, ya que, parte mostrándonos que el cementerio no se encuentra fuera de Madrid, sino que Madrid es el cementerio, que son los habitantes los muertos, ridiculiza a las tumbas, pero también nos muerta que su vida es otro cementerio, donde el epitafio de su lápida dice: aquí yace la esperanza. Citaré dónde se ve como Larra ironiza con los féretros del cementerio: “¿Y este mausoleo a la izquierda? La armería. Leamos: Aquí yace el valor castellano, con todos sus pertrechos. R.I.P.. Los ministerios: aquí yace media España; murió de la otra media.”. (Artículos de costumbres, “El día de difuntos de 1836”, Mariano José de Larra, página 205). También en el artículo “¿Quién es el público y dónde se encuentra?”, podemos ver como Larra critica fuertemente a la sociedad de España, mostrándola como obsecuente y como aquella que se preocupa por boberías. Citaré dónde se ve lo mencionado anteriormente: “El público oye misa, el público coquetea (permítaseme la expresión mientras no tengamos otra mejor), el público hace visitas, la mayor parte inútiles, recorriendo casas, adonde va sin objeto, de donde sale sin motivo, donde por lo regular ni es esperado antes de ir ni es echado de menos después de salir; y el público, en consecuencia (sea dicho con perdón suyo), pierde el tiempo, y se ocupa en futesas”. (Artículos de costumbres, “¿Quién es el público y dónde se encuentra?”, Mariano José de Larra, página 23).
Ahora bien en cuanto a las leyendas de Bécquer, se debe mencionar que abundan las representaciones, imágenes, descripciones, etc. En ellas predomina un estilo donde se impone lo oculto, lo asombroso, maravilloso y lo extraordinario, fantástico. Pretende Bécquer recuperar la tradición, lo regionalista. No vive de un pasado propiamente tal, sino que sólo de un recuerdo. En la leyenda “Maese Pérez el organista”, se ve el regionalismo como algo general, recuperar las tradiciones a través de las leyendas. Muestra, como la desconfianza se presenta al comienzo de esta leyenda, ya que, el autor desde el comienzo empieza a contar que escuchó una tradición. Citaré dónde se ve lo mencionado anteriormente: “En Sevilla, en el mismo atrio de Santa Inés, y mientras esperaba que comenzase la misa del Gallo, oí esta tradición a una demandadera del convento”. (Leyendas, “Maese Pérez el organista”, Gustavo Adolfo Bécquer, página 115).
Se ve también como Bécquer inaugura la prosa que presenta el amor profundo del autor por la naturaleza y por el paisaje Castellano, donde hay relatos románticos con ambientación misteriosa y sobrenatural.
La relación entre Bécquer y Larra es que los dos pretenden mostrar una crítica a que la narrativa de España se desligue de lo medieval y que se fije en las cosas o situaciones actuales. Podemos ver en Larra, que sus artículos son costumbristas y mucho más particular, en cambio, Bécquer, en sus narraciones presenta un regionalismo mucho más general. Aunque ambos asumen el rol de críticos y observadores de la sociedad, tienden a buscar la pureza del lenguaje y de la sangre. Asimismo, se puede decir que, los artículos de costumbres apuntan a la descripción de actitudes y comportamientos, en cambio, la descripción de lugares y territorios apuntan a la novela.
Bibliografía
De Larra, Mariano José, “ARTICULOS DE COSTUMBRES”, Edición Ercilla, 1984, Santiago de Chile.
Bécquer, Gustavo Adolfo, “LEYENDAS”.
En primer lugar debo señalar que el costumbrismo, nos presenta una descripción y una crítica de la realidad que se hace a través de las costumbres, se puede decir que se habla desde un nacionalismo. Esta crítica pretende formular un cambio en la idiosincrasia, cuestionar un modelo de gobierno. Para presentar la crítica se uso los artículos de costumbres, donde su máximo exponente fue Mariano José de Larra. Se pretende con estos apartados, que el lector despierte, se de cuenta de la realidad y despierte, también, de lo medieval. Se intenta buscar una identidad y se caracterizan por tener una diferencia con el romanticismo, ya que, nada se deja a la imaginación, se usan otras figuras retóricas como la ironía, la burla, la parodia y el sarcasmo. Algunos de estos se muestras con la estructura de diálogos para mostrar el argumento y el contrargumento. Otra característica es que se presenta una queja constante por la desaparición de las costumbres, donde se critica la necesidad de la fiesta nacional. En el artículo de Larra: “El mundo todo es máscaras. Todo el año es carnaval”; se puede ver como el carnaval implica la inversión de los ordenes, en el enmascaramiento aparece el ser, aparece el instinto. Citaré dónde se ve como la sociedad vive en constantes máscaras:
“- Ya lo ves; en todas partes hay máscaras todo el año; aquel mismo amigo que te quiere hacer creer que lo es, la esposa que te dice que te ama, la querida que te repite que te adora, ¿no te están embromando toda la vida? ¿A qué, pues, esa prisa a buscar billetes? Sal a la calle y verás las máscaras de balde. Sólo te quiero enseñar, antes de volverte a llevar donde te he encontrado-.” (Artículos de costumbres, “El mundo todo es máscaras. Todo el año es carnaval”, Mariano José de Larra, página 88).
Pues bien, el hecho de que el narrador se cuestione ya nos implica una tragedia, puesto que no vive en paz, sino que vive en controversias constantes, haciendo la existencia mucho más trágica con la inquietud de saber.
Mariano José de Larra, nos mostraba como el hombre verdaderamente es, no como debía ser y así criticar para mejorar. Escribía con la idea de intervenir e incluso media en el modo de pensar de las personas. En su artículo en “En este país”, se puede ver como Larra critica a aquellas personas que intentan evadirse del retraso de España, tanto en lo económico como en lo social y en lo tecnológico, y que a través de la frase “en este país”, piensan que se quitan falta alguna. Citaré dónde se ve lo mencionado anteriormente: “En este país. . .Ésta es la frase que todos repetimos a porfía, frase que sirve de clave para toda clase de explicaciones, cualquiera que sea la cosa que a nuestros ojos choque en mal sentido. - ¿Qué quiere usted? – decimos- ¡en este país! Cualquier acontecimiento desagradable que nos suceda, creemos explicarle perfectamente con la frasecilla: ¡Cosas de este país! Que con vanidad pronunciamos y sin pudor alguno repetimos.”. (Artículos de costumbres, “En este país”, Mariano José de Larra, página 100). Larra nos muestra como esa frase la sociedad se muestra desconfiada de sí misma, lo que impide surgir frente a otros países.
También se puede ver en los artículos de Larra como describe lo que transcurre en el día de los difuntos, el costumbrismo en este artículo se ve reflejado muy bien, ya que, parte mostrándonos que el cementerio no se encuentra fuera de Madrid, sino que Madrid es el cementerio, que son los habitantes los muertos, ridiculiza a las tumbas, pero también nos muerta que su vida es otro cementerio, donde el epitafio de su lápida dice: aquí yace la esperanza. Citaré dónde se ve como Larra ironiza con los féretros del cementerio: “¿Y este mausoleo a la izquierda? La armería. Leamos: Aquí yace el valor castellano, con todos sus pertrechos. R.I.P.. Los ministerios: aquí yace media España; murió de la otra media.”. (Artículos de costumbres, “El día de difuntos de 1836”, Mariano José de Larra, página 205). También en el artículo “¿Quién es el público y dónde se encuentra?”, podemos ver como Larra critica fuertemente a la sociedad de España, mostrándola como obsecuente y como aquella que se preocupa por boberías. Citaré dónde se ve lo mencionado anteriormente: “El público oye misa, el público coquetea (permítaseme la expresión mientras no tengamos otra mejor), el público hace visitas, la mayor parte inútiles, recorriendo casas, adonde va sin objeto, de donde sale sin motivo, donde por lo regular ni es esperado antes de ir ni es echado de menos después de salir; y el público, en consecuencia (sea dicho con perdón suyo), pierde el tiempo, y se ocupa en futesas”. (Artículos de costumbres, “¿Quién es el público y dónde se encuentra?”, Mariano José de Larra, página 23).
Ahora bien en cuanto a las leyendas de Bécquer, se debe mencionar que abundan las representaciones, imágenes, descripciones, etc. En ellas predomina un estilo donde se impone lo oculto, lo asombroso, maravilloso y lo extraordinario, fantástico. Pretende Bécquer recuperar la tradición, lo regionalista. No vive de un pasado propiamente tal, sino que sólo de un recuerdo. En la leyenda “Maese Pérez el organista”, se ve el regionalismo como algo general, recuperar las tradiciones a través de las leyendas. Muestra, como la desconfianza se presenta al comienzo de esta leyenda, ya que, el autor desde el comienzo empieza a contar que escuchó una tradición. Citaré dónde se ve lo mencionado anteriormente: “En Sevilla, en el mismo atrio de Santa Inés, y mientras esperaba que comenzase la misa del Gallo, oí esta tradición a una demandadera del convento”. (Leyendas, “Maese Pérez el organista”, Gustavo Adolfo Bécquer, página 115).
Se ve también como Bécquer inaugura la prosa que presenta el amor profundo del autor por la naturaleza y por el paisaje Castellano, donde hay relatos románticos con ambientación misteriosa y sobrenatural.
La relación entre Bécquer y Larra es que los dos pretenden mostrar una crítica a que la narrativa de España se desligue de lo medieval y que se fije en las cosas o situaciones actuales. Podemos ver en Larra, que sus artículos son costumbristas y mucho más particular, en cambio, Bécquer, en sus narraciones presenta un regionalismo mucho más general. Aunque ambos asumen el rol de críticos y observadores de la sociedad, tienden a buscar la pureza del lenguaje y de la sangre. Asimismo, se puede decir que, los artículos de costumbres apuntan a la descripción de actitudes y comportamientos, en cambio, la descripción de lugares y territorios apuntan a la novela.
Bibliografía
De Larra, Mariano José, “ARTICULOS DE COSTUMBRES”, Edición Ercilla, 1984, Santiago de Chile.
Bécquer, Gustavo Adolfo, “LEYENDAS”.

