¿Existe Amor Cortés en La Celestina o es un simple Amor Pasional?.
Debo mencionar en primer lugar que la Celestina es, sin duda la obra española que ha traído consigo mayores argumentaciones y que ha sido complicada interpretarla, junto con el libro de Buen Amor. También ha sido la novela que ha visto el paso de la Edad Media, que se está dejando atrás, al Renacimiento.
En cuanto a su estructura podemos decir que unos de los problemas que ha traído consigo y que ha acrecentado grandes disputas y debates es respecto al género literario en el que se puede catalogar a la novela, ya que el hecho de que La Celestina tenga por título tragicomedia ya nos implica algo, además de la forma en que se ve desarrollada que es el continuo diálogo se nos presenta como problema ya que de acuerdo a esto no se puede catalogar como novela, y por último que sea dividida en actos, esto nos da a entender que puede ser tomada de acuerdo a la función dramática.
De acuerdo al argumento central de la novela, se puede señalar que se gira entorno a la peripecia afectuosa y cariñosa de Calisto y Melibea, la acción no tiene preámbulo, se nos introduce de lleno sin mayor prefacio a una situación crítica rápidamente expuesta por el autor. Pues bien para partir diciendo si existe Amor Cortés en La Celestina se debe mencionar en qué consiste este “amor”.
Primero podemos ver que el amor cortés es producto de la sociedad provenzal de los siglos XI-XIII, de una clase feudal. Es un amor determinado por reglas de valentía, honor, fidelidad, pasión y servicio feudal. Este amor se puede identificar con el servicio, con un vasallo, con un amante, con la dama y hasta con el Señor. Presenta las siguientes características, la dama debe mostrarse como perfecta, generalmente no se trata de un matrimonio, el amante persigue la consecución sexual, aunque como bien se sabe que el logro sexual es imposible y el resultado se presenta como una tragedia y una frustración, se suelen utilizar temas y léxicos religiosos con fines eróticos.
Se puede decir que el amor, es el tema dominante, el eje central de la obra, el que decreta y causa el comportamiento de todos los personajes. También podemos ver que el modo de presentarse el amor en La Celestina es ambiguo, confuso. Desde que comienza la novela, nos podemos dar cuenta de que la figura de Calisto y Melibea es prácticamente paradójica, ya que podemos ver a un Calisto que pierde la paciencia, un personaje que no es capaz de guardar sus relaciones amorosas, y la divinización de Melibea llega a decir que ella es su “Dios”. La novela, La Celestina, maneja una doctrina de amor pasional, aquel que no se distinguía de la lujuria, en donde en aquella época esta era relacionada con la locura, el loco amor. En Calisto podemos ver que presenta una locura real en donde sus actuaciones y palabras nos muestran a un personaje con las características de un loco de verdad. Ahora Melibea por su parte nos muestra una pasión amorosa, aunque también se comporta como una persona loca, como llevar a su amante de noche a la huerta, y también con el hecho de tirarse de la torre donde vivía.
En la obra encontramos a un Calisto que se presenta como el arquetipo del enamorado cortés, joven, noble y enseñado en la tradición cristiana, a pesar de que se nos muestra a un personaje más bien solo, donde no se nos menciona una familia presente, aquel que vive con su criado. Calisto cuando se ve imposibilitado al conseguir el amor de la amada, él por sus propios medios intenta conquistarla, es por esto que acá el amor cortés comienza a tomar un segundo plano y el eje central comienza a ser las pasiones carnales, aunque como bien se sabe que estas pasiones son castigadas, ya sea con la muerte o la penitencia eterna.
En el caso de Melibea encontramos a una mujer que no tiene capacidad de amar, ya que es inferior al hombre y en este caso vemos que no se cumple la teoría del amor cortés, ya que la amada siempre debe ser superior al amado, es por esto la hace que sea más débil y pueda caer más rápido en las redes de la pasión de Calisto, y se aprecia como corre la misma suerte que su amado, en ella se presenta el suicidio por lo que deberá estar en penitencia eterna.
La obra La Celestina se pone el eje central de la comedia al mostrarnos la relación entre los mundos del ideal del Amor Cortés y del mundo real de las pasiones. También uno se puede dar cuenta de que las alcahuetas, que en este caso sería la Celestina, eran las causantes y las propulsoras a que los jóvenes cortesanos perdieran las virtudes. El autor, Fernando de Rojas, envuelve a La Celestina con todos los vicios que se pueden conocer, ser bruja, tener una relación con el diablo, y ser alcahueta.
Se puede decir que La Celestina conjuga las visiones del amor renacentista, Calisto nos muestra que quiebra las normas y las leyes morales por sólo el hecho de idolatrar y creer a Melibea como un Dios y al ser débil y caer en los vicios su castigo no es más que la muerte. Melibea sufre casi la misma suerte, ya que permitió que la Celestina entrase a su casa, pero por sobre todo el haber dejado seducirse por un hombre. La Celestina también muere, pero en manos de sus propios cómplices. Por último podemos ver que el placer es incompatible con el amor cortés y por tanto es castigado con la muerte o con la penitencia eterna.
Debo mencionar en primer lugar que la Celestina es, sin duda la obra española que ha traído consigo mayores argumentaciones y que ha sido complicada interpretarla, junto con el libro de Buen Amor. También ha sido la novela que ha visto el paso de la Edad Media, que se está dejando atrás, al Renacimiento.
En cuanto a su estructura podemos decir que unos de los problemas que ha traído consigo y que ha acrecentado grandes disputas y debates es respecto al género literario en el que se puede catalogar a la novela, ya que el hecho de que La Celestina tenga por título tragicomedia ya nos implica algo, además de la forma en que se ve desarrollada que es el continuo diálogo se nos presenta como problema ya que de acuerdo a esto no se puede catalogar como novela, y por último que sea dividida en actos, esto nos da a entender que puede ser tomada de acuerdo a la función dramática.
De acuerdo al argumento central de la novela, se puede señalar que se gira entorno a la peripecia afectuosa y cariñosa de Calisto y Melibea, la acción no tiene preámbulo, se nos introduce de lleno sin mayor prefacio a una situación crítica rápidamente expuesta por el autor. Pues bien para partir diciendo si existe Amor Cortés en La Celestina se debe mencionar en qué consiste este “amor”.
Primero podemos ver que el amor cortés es producto de la sociedad provenzal de los siglos XI-XIII, de una clase feudal. Es un amor determinado por reglas de valentía, honor, fidelidad, pasión y servicio feudal. Este amor se puede identificar con el servicio, con un vasallo, con un amante, con la dama y hasta con el Señor. Presenta las siguientes características, la dama debe mostrarse como perfecta, generalmente no se trata de un matrimonio, el amante persigue la consecución sexual, aunque como bien se sabe que el logro sexual es imposible y el resultado se presenta como una tragedia y una frustración, se suelen utilizar temas y léxicos religiosos con fines eróticos.
Se puede decir que el amor, es el tema dominante, el eje central de la obra, el que decreta y causa el comportamiento de todos los personajes. También podemos ver que el modo de presentarse el amor en La Celestina es ambiguo, confuso. Desde que comienza la novela, nos podemos dar cuenta de que la figura de Calisto y Melibea es prácticamente paradójica, ya que podemos ver a un Calisto que pierde la paciencia, un personaje que no es capaz de guardar sus relaciones amorosas, y la divinización de Melibea llega a decir que ella es su “Dios”. La novela, La Celestina, maneja una doctrina de amor pasional, aquel que no se distinguía de la lujuria, en donde en aquella época esta era relacionada con la locura, el loco amor. En Calisto podemos ver que presenta una locura real en donde sus actuaciones y palabras nos muestran a un personaje con las características de un loco de verdad. Ahora Melibea por su parte nos muestra una pasión amorosa, aunque también se comporta como una persona loca, como llevar a su amante de noche a la huerta, y también con el hecho de tirarse de la torre donde vivía.
En la obra encontramos a un Calisto que se presenta como el arquetipo del enamorado cortés, joven, noble y enseñado en la tradición cristiana, a pesar de que se nos muestra a un personaje más bien solo, donde no se nos menciona una familia presente, aquel que vive con su criado. Calisto cuando se ve imposibilitado al conseguir el amor de la amada, él por sus propios medios intenta conquistarla, es por esto que acá el amor cortés comienza a tomar un segundo plano y el eje central comienza a ser las pasiones carnales, aunque como bien se sabe que estas pasiones son castigadas, ya sea con la muerte o la penitencia eterna.
En el caso de Melibea encontramos a una mujer que no tiene capacidad de amar, ya que es inferior al hombre y en este caso vemos que no se cumple la teoría del amor cortés, ya que la amada siempre debe ser superior al amado, es por esto la hace que sea más débil y pueda caer más rápido en las redes de la pasión de Calisto, y se aprecia como corre la misma suerte que su amado, en ella se presenta el suicidio por lo que deberá estar en penitencia eterna.
La obra La Celestina se pone el eje central de la comedia al mostrarnos la relación entre los mundos del ideal del Amor Cortés y del mundo real de las pasiones. También uno se puede dar cuenta de que las alcahuetas, que en este caso sería la Celestina, eran las causantes y las propulsoras a que los jóvenes cortesanos perdieran las virtudes. El autor, Fernando de Rojas, envuelve a La Celestina con todos los vicios que se pueden conocer, ser bruja, tener una relación con el diablo, y ser alcahueta.
Se puede decir que La Celestina conjuga las visiones del amor renacentista, Calisto nos muestra que quiebra las normas y las leyes morales por sólo el hecho de idolatrar y creer a Melibea como un Dios y al ser débil y caer en los vicios su castigo no es más que la muerte. Melibea sufre casi la misma suerte, ya que permitió que la Celestina entrase a su casa, pero por sobre todo el haber dejado seducirse por un hombre. La Celestina también muere, pero en manos de sus propios cómplices. Por último podemos ver que el placer es incompatible con el amor cortés y por tanto es castigado con la muerte o con la penitencia eterna.
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