lunes, 14 de mayo de 2007

“¿Estamos Realmente Industrializados Como Para Producir A La Altura De Un País Desarrollado?.”

“¿Estamos Realmente Industrializados Como Para Producir A La Altura De Un País Desarrollado?.”

“El comercio de este Reino es una paradoja de tráfico y una contradictoria de opulencia no experimentada hasta su descubrimiento, floreciendo con lo que otro se arruina, y arruinándose con lo que otros florecen, por consistir su abundancia en la negociación de tratos extranjero y sus decaimientos en la libertad de otros y es que se ha mirado no como comercio que es necesario mantener abierto, sino como heredad que es necesario mantener cerrada.”[1]
Primero que todo comenzaremos diciendo que nuestra estructura económica de Chile después de la colonia no cambió mucho, en la independencia se mantiene casi igual la organización, aunque esta independencia nos abrió las puertas, el comercio exterior pasó a ser la fuerza motriz del sistema económico doméstico. Chile en el siglo XIX tenía como base económica la agricultura, la minería que se encontraba por el sur de nuestro país, y el huano en el norte de nuestra nación. Pues bien la economía Chilena debería exportarse, lo que llevó a construir un sistema de comunicaciones ferroviarias, aquellas que comprendían desde Santiago hasta Valparaíso y de Santiago a Talca, con el propósito de dar alguna salida marítima a la zona agrícola más chica de nuestro país. Cabe destacar que Chile era la primera potencia marítima que estuviese ubicada en el Pacífico.
Renjifo, decía que la propiedad agrícola debía pagar una cuota adecuada a las entradas públicas, para que así se pudiera mantener los gastos del servicio público, pero sin embargo, más tarde nos encontraríamos con un problema que hasta el día de hoy nos estamos lamentando. Este dificultad consistió cuando Cruchaga y Montt, dijeron que Chile no esta preparado para el desarrollo de la industria fabril, aquello que nos llevaría al modelo hacia fuera, asentándolo más que nada a las expectativas de las exportaciones primarias de la minería y de la agricultura. Citaremos un extracto del libro de Aníbal Pinto Santa Cruz: “El país no estaba preparado, ni por sus capitales ni por su arte para el desarrollo de la industria fabril, y queriendo darle una fácil provisión de los artículos de consumo y una expedita salida de los que él mismo elaborase, se marcó legislativamente la tendencia en el sentido de facilitar el comercio con los países extranjeros que pudieran proporcionar artículos de consumo a más barato precio.”2, pues bien, aquí claramente nos podemos dar cuenta que en la cita Montt y Cruchaga expresaban que Chile no estaba “preparado” para el desarrollo de una industria fabril. Por consecuencia conseguimos decir que nuestro país, Chile, no es un país “desarrollado”, debido a la falta de industrias.
Ahora bien la exportación agrícola seguía en su ascenso, y el crecimiento financiero estuvo de la mano con el circulante. Monetización, inflación de los billetes, estaban relacionados con los metales preciosos. A pesar de la disminución de la moneda, se hace o se llega como a un acuerdo entre la banca y el gobierno, con tal de ayudar tanto a agricultores como a exportadores. Los primeros grupos que se aprecian son los empresarios mineros y del sector comercial y financiero, fue la burguesía, aquellos que

2 PINTO SANTA CRUZ, ANÍBAL, Chile: Un caso de desarrollo frustrado, página 24.
dirigían el sistema productivo hacia el exterior.
Ahora bien podemos decir que el salitre, restableció la economía chilena, pues bien a partir del 1898 hay un incremento notable en la exportación del salitre. Comienzan a funcionar dos “industrias básicas”, que es el salitre y el cobre. Aunque este último comienza a decaer y hacer reemplazado por el surgimiento de una tecnología más avanzada. A pesar que la expansión agrícola aún seguía, pero ahora con la inmigración de alemanes al sur y debido a esto aparecieron más talleres que obviamente necesitaron de un incremento en la mano de obra. Los estados extranjeros comenzaron a desplazar o eliminar la participación chilena, y de ahí nos daremos cuenta como somos subordinados a través nuestras tierras. No obstante también nos podemos dar cuenta que somos “esclavos”, la industria salitrera se halla integra, pero exclusivamente explotada y monopolizada por extranjeros. Después de una gran guerra civil que tuvimos en el año 1891, el capitalismo se mantuvo y tuvo su fuente primaria en la producción, que permite adquirir bienes y servicios. El contacto con grandes economías más desarrolladas y evolucionadas dio paso a ideologías. Ocurrió una revolución tecnológica en el sector agropecuario, y esta dio origen a la formación de una burguesía y una clase media. La política de “puerta abierta”, nos llevo a que aconteciera una gran crisis, lo cual se ve afectado por problemas económicos de países extranjeros. Comienza una presión para importar los bienes y servicios extranjeros, pues bien las prácticas del libre comercio es una ideología d lo exterior. Gracias que Chile no tomó el modelo agrario de Estados Unidos. La estructura agraria debido a los obstáculos del crecimiento notable de la producción y la incorporación de progresos técnicos, llega a un desenvolvimiento “global” de la economía.
Podemos concluir los que trataban el poder nunca miraron hacia dentro en términos de resolver el problema de la industrialización, sino que siempre miraron hacia fuera, es decir que la ganancia debía ser resuelta por otros, y dentro del país consiguiendo la rebaja de los impuesto de exportación.
[1] ARMENDÁRIZ, JOSÉ, Virrey del Perú, 1736.

Pos Órale!!




Es necesario detenerse un instante para pensar y preguntarse qué es realmente la Cuenca del Pacífico. Primero que todo, definiré que es un espacio geográfico que cubre más de la mitad del globo y representa el concepto de un borde terrestre litoral que encierra al Océano de mayor extensión y profundidad que existe, el Pacífico. Pues bien debemos entender y aclarar que este borde litoral, a su vez es la puerta de entrada y salida a la más grande superficie terrestre continental del mundo, estableciendo así un gigantesco mercado consumidor y productor.

Dado las enormes distancias que encierra la Cuenca, se hace preciso separarlas bajo un criterio geográfico, lo que da origen a cuatro agrupaciones de Estados contiguos geográficamente entre sí: La Cuenca Americana, La Cuenca Asia-Pacífico, La Cuenca Australia-Pacífico y La Cuenca Polinésica u Oceánica.

Asimismo, si organizamos el mundo en cuatro cuadrantes, ya sea, Hemisferio Norte, Hemisferio Sur, Hemisferio Occidental y Hemisferio Oriental, obtenemos que una de las principales características del desarrollo de la civilización y de la cultura, se encuentra esencialmente en los cuadrantes ubicados y situados hacia el norte.

Ahora bien, en el presente trabajo mencionaré y analizaré, las relaciones que existen entre si y el tratado de libre comercio de dos grandes países pertenecientes a la Cuenca del Pacífico: México y Chile.


TRATADO de LIBRE COMERCIO entre MÉXICO y CHILE.


Al iniciarse 1990, México y nuestro país ni siquiera mantenía relaciones diplomáticas, el comercio era muy limitado, localizado y restringido para ambos países. Pues bien todo esto cambió desde 1999 y hasta nuestros días, puesto que gracias al Tratado de Libre Comercio, la economía en entre ambos países creció considerablemente. Poseemos flujos, crecientes y “oleadas” de bienes, servicios, comunicaciones, turísticos e incluso, propiedades artísticas.

Por tanto, mencionaré unos breves antecedentes sobre lo que es y en qué consiste el Tratado de Libre Comercio entre Chile y México.
Este “Convenio” fue firmado en Abril del año 1998 y posteriormente ratificado en agosto de 1999 con el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). Este Acuerdo consta de veintitrés capítulos, en donde tenemos:
El capítulo I, nos señalará los “objetivos del acuerdo”.

El capítulo II, tratará de los “programas de liberación”.

El capítulo III, afirmará el “origen”, del acuerdo.

El capítulo IV, punteará sobre el “sector Automotor”.

El capítulo V, rotulará las “Cláusulas de Salvaguardia”.

El capítulo VI, marcará las “prácticas desleales de comercio”.

El capítulo VII, nos hablará de los “Tratamientos en Materias de Tributos Internos”.

El capítulo VIII, señalará también las “Compras Gubernamentales”.

El capítulo IX, mencionará las “Inversiones”.

El capítulo X, aludirá a lo que esté relacionado con el “Transporte Marítimo y Aéreo”.

El capítulo XI y el capítulo XII, se referirá a las “Normas Técnicas”.

El capítulo XIII, nombrará otras “Armonizaciones y Encuadramientos”.

El capítulo XIV, señalará lo relacionado con las “Cooperaciones Económicas”.

El capítulo XV, tratará todo lo relacionado con la “Promoción Comercial”.

El capítulo XVI, afirmará sobre las “Soluciones de Controversias”.

El capítulo XVII, mencionará lo concerniente con las “Administraciones del Acuerdo”.

El capítulo XVIII, marcará la “Vigencia” del acuerdo; que por cierto es indefinida desde el momento en que se firma.

El capítulo XIX, nos muestra las “Denuncias”, es decir el País que quiere desligarse debe comunicar con 180 días de anticipación.

El capítulo XX, señalará “Otras Dispocisiones”.

El capítulo XXI, aludirá a la “Adhesión”, es decir queda abierto a la “adhesión” de los demás países miembros de la ALADI.

Finalmente, el capítulo XXII, señalará las “Disposiciones Transitorias”.

Como principal objetivo, el Tratado pretende estimular la expansión y la multiplicidad del comercio, promoviendo así la competencia “Leal” entre ambos.

Claramente este Acuerdo estableció un nuevo modelo de integración y que tiene por objetivo acrecentar las relaciones mercantiles bilaterales. En materia de comercio de servicios, Chile y México abrieron sus mercados a los prestamistas de servicios (comunicacionales, servicios profesionales, transporte marítimos, aéreos, turismo, de cargas, etc.) y que esto estimulará el crecimiento de los comercios de servicios. Pues bien, debo mencionar que México y Chile incluyeron en su tratado una dimensión bastante compleja del comercio mundial, la propiedad intelectual (artículo 37, capítulo XX), permitiendo así la protección a los derechos del autor, del artista, de intérpretes y señales de satélite transportadoras de programas.

Otro aspecto de relevancia que está presente en este Tratado es o son las denominaciones de origen, es decir, entiéndase que todo aquel producto originario en Chile conservará el nombre nativo en México, ejemplo “Pisco” y, por su parte, Chile conservará el nombre nativo de cualquier producto originario de México, ejemplo “Tequila” y “Mezcal”.
También se debe mencionar que se establecen la exigencia del uso de marcas de fábrica, considerando así la competencia leal, beneficiando la inversión, evitando la copia y la creación.

Es así que, como México y Chile, concordaron respecto del arquetipo de modelo de acuerdo que apetecían negociar.

Pues bien al momento de elaborar estas normas se asumió especial cuidado con los productos de ambos países para que así, el uno y el otro pudiesen beneficiarse con las disposiciones del Tratado sin transformar sus fuentes normales de suministro.

Se debe mencionar que el Acuerdo vislumbra derechos y necesidades adaptables al desarrollo, como las medidas sanitarias, es decir que cada país puede adoptar prevenciones para una salvaguardia a la vida y/o salud humana, vegetal y animal.

Igualmente, este Tratado también refiere a lo relacionado con las comunicaciones, ya sea, todo lo respectivo con el acceso y uso de redes o prestaciones estatales de telecomunicaciones, y aún así incluye el acceso y uso de redes privadas para las comunicaciones.
También registra la importancia de tener legislaciones que certifiquen circunstancias de acceso a mercados equitativos y acrecienten la competencia leal, tanto pública como privada. Lo mencionado anteriormente se llega a lograr a través de dos componentes:
El primero: legislación en materia de competencia
El segundo: disposiciones en materia de monopolios y empresas del Estado.

Pues bien se debe mencionar un punto bien controvertido que éste Acuerdo consta, la protección a la propiedad intelectual. Debemos tomar en cuenta que esto es, o llega a ser, un elemento de importancia para incitar y acrecentar la invención tecnológica y las creaciones artísticas, literarias y musicales. Asimismo, se instauran los derechos del autor, artistas, intérpretes, productores, etc. . También se salvaguardará las señales de satélites portadores de programas. Del mismo modo, las marcas de servicios adoptarán el mismo nivel de resguardo que las de los productos. Debo mencionar que todo lo señalado antes está plasmado en el Capítulo XV, ya referido inicialmente.

Claramente el país que no esté de acuerdo con lo dicho o simplemente pretende retirarse y/o desligarse del Tratado de Libre Comercio, debe comunicar con ciento ochenta días de anticipación al respectivo país, esto está señalado y mencionado en el capítulo XIX.

Este Acuerdo manifiesta instituciones que están comprometidas a la aplicación, administración y gestión del Tratado. En este caso es la “Comisión de Libre Comercio”, organismo esencial del Acuerdo. A esta la integran:
· El “Ministro de Relaciones Exteriores de Chile”, Alejandro Foxley.
· El “Secretario de Comercio y Fomento Industrial de México”.

También puedo mencionar que, debido a que México y Chile poseen salida al mar, esto beneficia notablemente e incluso hace más expedito el trayecto de los bienes y servicios de cada país.








Finalizando el trabajo, se puede concluir, que gracias a la suscripción del Acuerdo, Chile ha incrementado su intercambio comercial, en donde este se vio enormemente afectado positivamente, puesto que el crecimiento de la economía se alzó casi en ocho veces.

Ahora mismo, en nuestra actualidad poseemos fabulosas crecientes, donde las notamos en: bienes, servicios, telecomunicaciones, aéreos y marítimos, e incluso así como intercambios culturales y turísticos.

También se puede ver que las cifras de exportaciones de Chile a México se han multiplicado en más de veinte veces en este período.

Debo mencionar que en el Gobierno anterior de Ricardo Lagos, la canciller, ministra de Relaciones Exteriores, Soledad Alvear, junto con el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, concordaron que, entre México y Chile existe un potencial notable para profundizar y ahondar las relaciones en todos los ámbito y perímetros existentes, de manera especial en lo económico y asimismo también no dejando de lado lo relacionado con lo tecnológico, lo científico y lo cultural.

Además hemos visto que, a pesar de que nuestros países estén alejados, en términos geográficos, que podría ser un factor en contra, gozamos de una verdadera zona de libre comercio.

Definitivamente, puedo decir que México ha sido y seguirá siendo un país que nos entregará muchos “frutos” y puedo señalar que Chile acertó y se benefició al firmar un Tratado de Libre Comercio con aquel país.


BIBLIOGRAFÍA.




·
http://www.ugm.cl/pacifico/



· México y la Cuenca del Pacífico, Centro universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad de Guadalajara, abril – junio de 1999.