“¿Estamos Realmente Industrializados Como Para Producir A La Altura De Un País Desarrollado?.”
“El comercio de este Reino es una paradoja de tráfico y una contradictoria de opulencia no experimentada hasta su descubrimiento, floreciendo con lo que otro se arruina, y arruinándose con lo que otros florecen, por consistir su abundancia en la negociación de tratos extranjero y sus decaimientos en la libertad de otros y es que se ha mirado no como comercio que es necesario mantener abierto, sino como heredad que es necesario mantener cerrada.”[1]
Primero que todo comenzaremos diciendo que nuestra estructura económica de Chile después de la colonia no cambió mucho, en la independencia se mantiene casi igual la organización, aunque esta independencia nos abrió las puertas, el comercio exterior pasó a ser la fuerza motriz del sistema económico doméstico. Chile en el siglo XIX tenía como base económica la agricultura, la minería que se encontraba por el sur de nuestro país, y el huano en el norte de nuestra nación. Pues bien la economía Chilena debería exportarse, lo que llevó a construir un sistema de comunicaciones ferroviarias, aquellas que comprendían desde Santiago hasta Valparaíso y de Santiago a Talca, con el propósito de dar alguna salida marítima a la zona agrícola más chica de nuestro país. Cabe destacar que Chile era la primera potencia marítima que estuviese ubicada en el Pacífico.
Renjifo, decía que la propiedad agrícola debía pagar una cuota adecuada a las entradas públicas, para que así se pudiera mantener los gastos del servicio público, pero sin embargo, más tarde nos encontraríamos con un problema que hasta el día de hoy nos estamos lamentando. Este dificultad consistió cuando Cruchaga y Montt, dijeron que Chile no esta preparado para el desarrollo de la industria fabril, aquello que nos llevaría al modelo hacia fuera, asentándolo más que nada a las expectativas de las exportaciones primarias de la minería y de la agricultura. Citaremos un extracto del libro de Aníbal Pinto Santa Cruz: “El país no estaba preparado, ni por sus capitales ni por su arte para el desarrollo de la industria fabril, y queriendo darle una fácil provisión de los artículos de consumo y una expedita salida de los que él mismo elaborase, se marcó legislativamente la tendencia en el sentido de facilitar el comercio con los países extranjeros que pudieran proporcionar artículos de consumo a más barato precio.”2, pues bien, aquí claramente nos podemos dar cuenta que en la cita Montt y Cruchaga expresaban que Chile no estaba “preparado” para el desarrollo de una industria fabril. Por consecuencia conseguimos decir que nuestro país, Chile, no es un país “desarrollado”, debido a la falta de industrias.
Ahora bien la exportación agrícola seguía en su ascenso, y el crecimiento financiero estuvo de la mano con el circulante. Monetización, inflación de los billetes, estaban relacionados con los metales preciosos. A pesar de la disminución de la moneda, se hace o se llega como a un acuerdo entre la banca y el gobierno, con tal de ayudar tanto a agricultores como a exportadores. Los primeros grupos que se aprecian son los empresarios mineros y del sector comercial y financiero, fue la burguesía, aquellos que
2 PINTO SANTA CRUZ, ANÍBAL, Chile: Un caso de desarrollo frustrado, página 24.
dirigían el sistema productivo hacia el exterior.
Ahora bien podemos decir que el salitre, restableció la economía chilena, pues bien a partir del 1898 hay un incremento notable en la exportación del salitre. Comienzan a funcionar dos “industrias básicas”, que es el salitre y el cobre. Aunque este último comienza a decaer y hacer reemplazado por el surgimiento de una tecnología más avanzada. A pesar que la expansión agrícola aún seguía, pero ahora con la inmigración de alemanes al sur y debido a esto aparecieron más talleres que obviamente necesitaron de un incremento en la mano de obra. Los estados extranjeros comenzaron a desplazar o eliminar la participación chilena, y de ahí nos daremos cuenta como somos subordinados a través nuestras tierras. No obstante también nos podemos dar cuenta que somos “esclavos”, la industria salitrera se halla integra, pero exclusivamente explotada y monopolizada por extranjeros. Después de una gran guerra civil que tuvimos en el año 1891, el capitalismo se mantuvo y tuvo su fuente primaria en la producción, que permite adquirir bienes y servicios. El contacto con grandes economías más desarrolladas y evolucionadas dio paso a ideologías. Ocurrió una revolución tecnológica en el sector agropecuario, y esta dio origen a la formación de una burguesía y una clase media. La política de “puerta abierta”, nos llevo a que aconteciera una gran crisis, lo cual se ve afectado por problemas económicos de países extranjeros. Comienza una presión para importar los bienes y servicios extranjeros, pues bien las prácticas del libre comercio es una ideología d lo exterior. Gracias que Chile no tomó el modelo agrario de Estados Unidos. La estructura agraria debido a los obstáculos del crecimiento notable de la producción y la incorporación de progresos técnicos, llega a un desenvolvimiento “global” de la economía.
Podemos concluir los que trataban el poder nunca miraron hacia dentro en términos de resolver el problema de la industrialización, sino que siempre miraron hacia fuera, es decir que la ganancia debía ser resuelta por otros, y dentro del país consiguiendo la rebaja de los impuesto de exportación.
[1] ARMENDÁRIZ, JOSÉ, Virrey del Perú, 1736.
“El comercio de este Reino es una paradoja de tráfico y una contradictoria de opulencia no experimentada hasta su descubrimiento, floreciendo con lo que otro se arruina, y arruinándose con lo que otros florecen, por consistir su abundancia en la negociación de tratos extranjero y sus decaimientos en la libertad de otros y es que se ha mirado no como comercio que es necesario mantener abierto, sino como heredad que es necesario mantener cerrada.”[1]
Primero que todo comenzaremos diciendo que nuestra estructura económica de Chile después de la colonia no cambió mucho, en la independencia se mantiene casi igual la organización, aunque esta independencia nos abrió las puertas, el comercio exterior pasó a ser la fuerza motriz del sistema económico doméstico. Chile en el siglo XIX tenía como base económica la agricultura, la minería que se encontraba por el sur de nuestro país, y el huano en el norte de nuestra nación. Pues bien la economía Chilena debería exportarse, lo que llevó a construir un sistema de comunicaciones ferroviarias, aquellas que comprendían desde Santiago hasta Valparaíso y de Santiago a Talca, con el propósito de dar alguna salida marítima a la zona agrícola más chica de nuestro país. Cabe destacar que Chile era la primera potencia marítima que estuviese ubicada en el Pacífico.
Renjifo, decía que la propiedad agrícola debía pagar una cuota adecuada a las entradas públicas, para que así se pudiera mantener los gastos del servicio público, pero sin embargo, más tarde nos encontraríamos con un problema que hasta el día de hoy nos estamos lamentando. Este dificultad consistió cuando Cruchaga y Montt, dijeron que Chile no esta preparado para el desarrollo de la industria fabril, aquello que nos llevaría al modelo hacia fuera, asentándolo más que nada a las expectativas de las exportaciones primarias de la minería y de la agricultura. Citaremos un extracto del libro de Aníbal Pinto Santa Cruz: “El país no estaba preparado, ni por sus capitales ni por su arte para el desarrollo de la industria fabril, y queriendo darle una fácil provisión de los artículos de consumo y una expedita salida de los que él mismo elaborase, se marcó legislativamente la tendencia en el sentido de facilitar el comercio con los países extranjeros que pudieran proporcionar artículos de consumo a más barato precio.”2, pues bien, aquí claramente nos podemos dar cuenta que en la cita Montt y Cruchaga expresaban que Chile no estaba “preparado” para el desarrollo de una industria fabril. Por consecuencia conseguimos decir que nuestro país, Chile, no es un país “desarrollado”, debido a la falta de industrias.
Ahora bien la exportación agrícola seguía en su ascenso, y el crecimiento financiero estuvo de la mano con el circulante. Monetización, inflación de los billetes, estaban relacionados con los metales preciosos. A pesar de la disminución de la moneda, se hace o se llega como a un acuerdo entre la banca y el gobierno, con tal de ayudar tanto a agricultores como a exportadores. Los primeros grupos que se aprecian son los empresarios mineros y del sector comercial y financiero, fue la burguesía, aquellos que
2 PINTO SANTA CRUZ, ANÍBAL, Chile: Un caso de desarrollo frustrado, página 24.
dirigían el sistema productivo hacia el exterior.
Ahora bien podemos decir que el salitre, restableció la economía chilena, pues bien a partir del 1898 hay un incremento notable en la exportación del salitre. Comienzan a funcionar dos “industrias básicas”, que es el salitre y el cobre. Aunque este último comienza a decaer y hacer reemplazado por el surgimiento de una tecnología más avanzada. A pesar que la expansión agrícola aún seguía, pero ahora con la inmigración de alemanes al sur y debido a esto aparecieron más talleres que obviamente necesitaron de un incremento en la mano de obra. Los estados extranjeros comenzaron a desplazar o eliminar la participación chilena, y de ahí nos daremos cuenta como somos subordinados a través nuestras tierras. No obstante también nos podemos dar cuenta que somos “esclavos”, la industria salitrera se halla integra, pero exclusivamente explotada y monopolizada por extranjeros. Después de una gran guerra civil que tuvimos en el año 1891, el capitalismo se mantuvo y tuvo su fuente primaria en la producción, que permite adquirir bienes y servicios. El contacto con grandes economías más desarrolladas y evolucionadas dio paso a ideologías. Ocurrió una revolución tecnológica en el sector agropecuario, y esta dio origen a la formación de una burguesía y una clase media. La política de “puerta abierta”, nos llevo a que aconteciera una gran crisis, lo cual se ve afectado por problemas económicos de países extranjeros. Comienza una presión para importar los bienes y servicios extranjeros, pues bien las prácticas del libre comercio es una ideología d lo exterior. Gracias que Chile no tomó el modelo agrario de Estados Unidos. La estructura agraria debido a los obstáculos del crecimiento notable de la producción y la incorporación de progresos técnicos, llega a un desenvolvimiento “global” de la economía.
Podemos concluir los que trataban el poder nunca miraron hacia dentro en términos de resolver el problema de la industrialización, sino que siempre miraron hacia fuera, es decir que la ganancia debía ser resuelta por otros, y dentro del país consiguiendo la rebaja de los impuesto de exportación.
[1] ARMENDÁRIZ, JOSÉ, Virrey del Perú, 1736.
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