“Las editoriales chilenas Zig-Zag, Nacimiento, Pacífico, no se interesaron por mis originales por que no se podían arriesgar a publicar a un escritor cuya venta no estuviera asegurada en Chile – no se sabía entonces pensar en términos de ámbito de habla castellana. Como yo no tenía dinero, y no estaba en edad de “pedírselo a papá”, conseguí que diez amigas mías vendieran cada una diez suscripciones a mi libro antes de tenerlo impreso, y reunida esa cantidad en constante y sonante, pagué la primera cuota que me exigió la Editorial Universitaria. Apareció mi libro sin pie de imprenta: mil ejemplares con una portada de Carmen Silva.” (1)
Cinco de octubre de 1924, Chile, nació en Santiago un niño al que bautizarían por nombre: José Donoso Yañez, aquel que nació en el seno de una familia chilena perteneciente a la alta burguesía. Su padre, médico de vasta cultura, leía todo aquello que llegase a sus manos. Su madre, quien pertenecía a una distinguida familia, fue dueña de una de los más importantes periódicos de aquella época, La Nación, y que por cierto su familia fue caracterizada por ser bastante numerosa.
Pues claro, el hecho de que Donoso participara de un linaje tan cuantioso y con lo indispensable en el ámbito económico, puedo exponer e incluso afirmar que de algún modo su familia marcará la vida y personalidad de este gran Escritor, donde esto obviamente él lo traspasará a sus dignos escritos. Esto hace que Ernesto Sabato declare: “Es imposible enjuiciar la literatura de nuestro tiempo si no se lo hace en relación con la crisis general de la civilización, crisis que no es meramente la crisis general de un sistema económico, sino el colapso de toda una concepción del hombre y la realidad.”(2). Por tanto, sí puedo afirmar que la novelística de José Donoso estará marcada por una variedad de rebelión contra una sociedad que a su parecer se derrumbaba día a día, es como un testigo irónico de su tiempo y su arranque será nada más que la literatura y escritura, en que nosotros apreciaremos y seremos dignos de leer obras tan espléndidas como Casa de Campo, El obsceno pájaro de la noche, El lugar sin límites, Coronación, etc.
José Donoso en sus libros se encarga de buscar, trastornar y desordenar la mentalidad estática que sostiene el orden social burgués imperante en el continente, sus obras nos hacen tener una sensibilidad en el campo de la lectura, como un juego en el que podemos representar, concebir y visualizar una realidad situada mucho más allá de los modos clásicos para percibir la identidad del ser, de un espacio y de un tiempo determinado.
En sus obras presenta algo de teatralidad lúdica, logró una renovación del protocolo de un criollismo, un hábito cansado, en donde devolvería a la literatura una problemática de un lenguaje ficticio. Debo destacar que Donoso debido a que pertenecía a una alta sociedad, puso en sus obras una tensión y un nerviosismo entre los temas de un odio-amor. Sin embargo sus trabajos, igualmente se caracterizaran por estar basados en valores éticos, en el que vemos en sus obras presenta a hombres que pierden dignidad y sufren profundos trastornos en la base instintiva de una personalidad. Mostrará también los lemas de una corrupción que se observará desde el seno de una burguesía como clase privilegiada, pero con hundimientos que afectarán también a otros estratos, donde no existirá amor sin que otros seres se entreguen para hacer de esclavos.
Podemos ver que su vista tiene un enfoque hacia la tercera edad, etapa en la cual se verá muy reflejada en sus obras, pero que quede claro no es una mera coincidencia, sino que más bien es algo donde se concentra la degradación del ser humano, etapa en la que el hombre se derrumba y desea arrancar de una realidad. También en sus obras se manifiestan deseos de libertad que desembocan en una anarquía, y podemos ver que en sus escritos aparecen los dos extremos del ciclo de una vida, los niños y los “viejos”, ya que puedo mencionar que ambos se identifican con una libertad. Sin embargo, presenta personajes bastantes caóticos y catárticos, donde tiene un afán anárquico de presentar los temas como el homosexualismo, los disfraces, los travesti, etc., personajes que rompen con la realidad “normal” de una sociedad, presenta a personajes con un instinto sexual muy desarrollado que irrumpen violentamente con las pasiones y fantasías, también Donoso exhibe personajes que se transforman y son seres deseosos de presentar la tortura.
El escritor no niega la sociedad lujosa y envuelta de sirvientes donde se crió, por tanto sus obras tendrán una temática de una realidad evidentemente debilitada de la clase de los desposeídos y despojados.
De vuelta en Chile, José Donoso logra integrar el llamado boom, donde pudo como todo genial maestro, mostrar su novela “grande” como el usó llamar, “el obsceno pájaro de la noche”, obra en la cual las miradas se tornarían solamente hacia su obra y su persona.
Conseguimos ver que su escritura no es más que la voz de un narrador personal, donde podemos presenciar el ritmo y la consonancia de frases articuladas, que poseen una intención de narrar una historia que el escritor conoce perfectamente. En sus obras alcanzaremos a presenciar la perspectiva de una persona enloquecida, sin embargo el loco incluye en sus fantasías personas, cosas y situaciones que algo le reprime ese deseo de “poder ser alguien”, Donoso miembro de una pequeña burguesía, mostrará grotescamente de una manera sátira la identidad de una sociedad a la cual perteneció.
¿El homosexualismo le cambió la vida a José Donoso?...
Algunos autores dicen que el actor homosexual que presenta en cada de sus obras, se debe a que este fue cohibido de su identidad sexual por parte de su familia, y como escape a su condición lo plasma en sus obras.
Últimamente, puedo decir que existe una gran cohesión en toda la obra de José Donoso. También señalaré que posee una filosofía caracterizada por la creencia de identidad de la persona y en la innata inestabilidad del ser que vive en un notable abandono existencial. También sellaré diciendo que Donoso presenta a hombres que se debaten entre una realidad contradictoria, confusa y caótica, donde se resguardan con máscaras o disfraces para poder sobrevivir. Aunque presenta a la locura como otra vía de escape, es como una fuerza salvadora del hombre.
También presenta en sus obras narrativas una segmentación social, donde están los poseedores y los desposeídos. En el que presenta como la inautenticidad de la burguesía en contraposición con los proletarios. Aunque no deja de manifestar que ambas dicotomías sufren problemas existenciales.
Sin embargo presenta dos espacios, el exterior y el interior, aquellos ambos poseen una variedad de laberinto, donde siempre encierra y oprime al hombre. Tras sus fantasías está también la intranquilidad por la caída del humano, el malgastado paraíso.
En definitiva, podré decir que Donoso en el momento en que nos presenta a sus personajes en el que los disfraza o los enmascara, logro comentar que es un pretexto para realizar y mostrar una realidad que a él, cuando niño no lo dejaron consumar.
Aunque, creo que Donoso es el único autor que me ha podido transportar a un paraíso inexistente que él mismo crea con su propia imaginación, ensueños y vivencias reprimidas.
(1) Augusto C. Sarrochi, “El simbolismo en la obra de José Donoso”, Editorial La Noria, Santiago de Chile, 1992, pág. 24.
(2) Hernán Vidal, “José Donoso: Surrealismo y rebelión de los instintos”, Editorial Aubi, San Antonio de Colange, España, 1972, pág. 14.
martes, 20 de marzo de 2007
“Que Toda La Vida Es Sueño Y Los Sueños, Sueños Son.” (Calderón)
Cada persona está llena de esperanzas, frustraciones, recuerdos olvidados, pensamientos escondidos que no queremos tener, pues sabemos que no son buenos. Al cerrar nuestros ojos cada noche, estos inventan aparecer “a veces” de una forma absurda donde nos muestran una realidad que no existe, donde aparecen misteriosas voces, multitud de imágenes, nos traen noticias de otra realidad, pues cuando despertamos y recordamos aquello que soñamos, nos dejan una rara sensación en nuestros sentimientos y pensamientos, existen ocasiones en que nos hacen cuestionar nuestra vida, otras veces, simplemente no prestamos atención, pero sabemos que están y que algo nos intentan decir.
Antiguamente se creía que los sueños podían predecir el futuro, en Egipto el Faraón, tenía un intérprete de sueños, este era una especie de sacerdote que le explicaba lo que debía hacer. Sin embargo, hoy en día sabemos que lo que éste hacia era simplemente descifrar y escuchar su inconciente, pues bien él señalaba lo que realmente está bien, lo que despierto no se atrevía a pensar, a decir o a hacer.
No obstante, hoy en día sabemos que los sueños son más importantes de lo que se entendía y estos ocultan lo que verdaderamente pasa por nuestra mente. Es esto lo que precisamente queremos explicar en este presente ensayo.
¿Cómo se forman los sueños? En nuestro aparato psíquico existen dos instancias generadoras de pensamientos, la segunda de las cuales posee el privilegio de que sus productos encuentran abierto el acceso a la conciencia, mientras que la actividad de la primera instancia es inconsciente en sí y no puede llegar a la conciencia sino pasando por la segunda. En la frontera entre ambas instancias, o sea en el paso de la primera a la segunda, se encuentra una censura que no deja pasar sino aquello que le agrada, deteniendo todo lo demás. Lo rechazado por la censura se encuentra en estado de represión. Bajo determinadas condiciones se transforma la relación de fuerzas entre ambas instancias, de modo que lo reprimido no puede ya ser reprimido por completo. Esto sucede, hallándose el sujeto dormido, por un relajamiento de la censura, y entonces, lo hasta el momento reprimido consigue abrirse camino hasta la conciencia. Mas como la censura no cesa jamás totalmente, sino que lo que hace es sufrir una disminución, tiene lo reprimido que tolerar transformaciones encaminadas a mitigar aquellos de sus caracteres que provocan la repulsa. Lo que llega a hacerse consciente es una especie de transacción entre lo intentado por una de las instancias y lo permitido por la otra.
Para entender lo que realmente sucede en nuestros sueños y donde nace esta teoría de que: “los sueños nos revelan porque de nuestro inconciente”. Debemos empezar por hablar del psicoanálisis, pues claro el padre del psicoanálisis es: Sigmund Freud, el término psicoanálisis designa varias cosas. Es un método de exploración del psiquismo humano y es también una terapéutica para el tratamiento de alguna neurosis y psico-neurosis. Freud junto con Josef Breuer, entre 1880 y 1881, atiende a un paciente con múltiples parálisis motores, inhibiciones y perturbaciones de la conciencia, pues claro que se da cuenta que al ponerla en un estado hipnótico, revela su real problema, eran recuerdos reprimidos que se manifestaban con las distintas parálisis y al dejarlos salir esta recobraba la movilidad. Sin embargo, no es hasta 1893, cuando hablo con Freud que deciden escribir el primer (de muchos otros textos), el artículo sobre, “el mecanismo psíquico de fenómenos histéricos”, libro que tratará sobre la histeria.
Breuer cargaba la inconciencia de algunos recuerdos en un estado mental particular, Freud se convenció de que había un móvil para su olvido y que la “sexualidad” imperaba un papel preponderante. Freud, durmió a una paciente y le dio libre marcha a sus pensamientos, se puso a contar en desorden todo lo que le saltaba por la cabeza, y de acuerdo a esto se puede decir que ha nacido la asociación libre, aquella en donde el paciente nombraba imágenes fútiles, absurdas. No obstante, cuando Freud le pedía al paciente que este recordara los sucesos que se relacionaban con el trastorno, este ejercía una especia de resistencia. Pues claro, Freud se cuestionó como descomponer esa Resistencia, y para esto encontró la idea de contribuir con el sueño, un género de asociación libre a los sueños. Se dio cuenta de que con los sueños no existiría censura alguna, se esforzó por interpretar los sueños, por descifrar lo que se ocultaba tras un disfraz. Pues bien, la interpretación de los sueños procede acerca de los procesos que ocurren en los estratos inconcientes del alma.
La “fuerza” impulsora, es una aspiración inconciente, reprimida durante el día. Pues claro durante tampoco se cancela el dormir del todo, la censura del sueño, que es un moción inconciente de deseo. Sin embargo, el proceso del sueño se tropieza con hechos asombrosos, como ciertos objetos, ciertas situaciones, ciertas relaciones están figuradas en el sueño como los símbolos, aquello que el soñante emplea sin pecar de ignorancia su significado.
Cabe destacar que Freud descubre un nódulo central de estos sueños, que sería la conflictiva edípica, lo que significa que el deseo excita al sueño, y esto estaría asociado a la sexualidad infantil. Según él, los sueños desplegarían un discurso que no se agota, sino que, se trataría de un texto que remitiría a una significación. Lo inconsciente, lugar donde el cual, los sueños se nos presentan como una articulación de un guión que intentamos disfrazar de cierto deseo. Por tanto, este deseo estaría asociado a la temática edípica.
Las creaciones de los sueños se deleitarían con el traspaso de intensidad psíquica que hace desde aquellas representaciones chocantes para la conciencia, hasta otras indiferentes e inofensivas.
Para Freud los sueños constituyen un escenario privilegiado, citaremos un extracto de un texto donde apreciaremos lo mencionado anteriormente: “Para nosotros no hay en el sueño nada accidental o indiferente, ya que precisamente por la elucidación de tales detalles en apariencia tan insignificantes y no motivados es como llegamos a obtener la información que nos interesa.” 1. Los sueños serían entonces una vía por la que puede pasar a la consciencia aquel material psíquico, que producto de una resistencia ha quedado exilado y reprimido del inconciente.
Sin embargo cuando en los sueños aparece la muerte de personas cercanas, se despliega un deseo de querer dar muerte a una de las figuras parentales, aquí podríamos decir que existe una triangulación edípica, aquella donde aparece el padre del mismo sexo como un competidor, son como estorbos que compiten,
1. Freud Sigmund, Introducción al Psicoanálisis, (1948), pág. 113.
ya sea para el varón el padre y para la niña la madre, aunque esto no excluye que se tengan sentimientos amorosos hacia el padre del mismo sexo.
Cabe destacar que Freud sostiene que los sueños además de que tienen un significado y un lugar específico en las actividades psíquicas de la vigilia, también tienen una estructura psicológica llena de significación y que puede interpretarse de acuerdo a ciertos principios. También Freud señala que el simbolismo es una manera de expresión que no se ha adquirido nunca individualmente, sino que data de muchos siglos.
Sin embargo para autores como Jung y Fromm, han sostenido que los sueños pueden ser la expresión de un conocimiento genuino y una gran penetración de la vida del que sueña o de la de otros.
Para concluir podemos decir que los sueños y el psicoanálisis están relacionados, nos alcanzamos dar cuenta que a tavés de la Teoría de Freud, se encarga de entender aquello que el inconciente intenta decirnos (mientras la censura es menor cuando dormimos). También nos pudimos dar cuenta que existen autores que más tarde criticarían a Freud, aquellos que señalan que todos los símbolos encontrados en el sueño no son netamente sexuales, como Freud los hace presentarse, algo referido a lo sexual. No es posible decir que lo que es literal y lo que es metáfora.
También mencionamos que de lo dicho hasta ahora concluimos que los sueños comprensibles y con un sentido claro son francas realizaciones de deseos; esto es, la situación del sueño constituye en ellos la satisfacción de un deseo conocido de la conciencia, que ha quedado sin realizar en el día y es digno de interés.
En cuanto a los sueños oscuros y embrollados, también suponen la realización de un deseo, lo que ocurre es que el deseo ha sucumbido a la represión y es extraño a la conciencia; estos sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos.
Antiguamente se creía que los sueños podían predecir el futuro, en Egipto el Faraón, tenía un intérprete de sueños, este era una especie de sacerdote que le explicaba lo que debía hacer. Sin embargo, hoy en día sabemos que lo que éste hacia era simplemente descifrar y escuchar su inconciente, pues bien él señalaba lo que realmente está bien, lo que despierto no se atrevía a pensar, a decir o a hacer.
No obstante, hoy en día sabemos que los sueños son más importantes de lo que se entendía y estos ocultan lo que verdaderamente pasa por nuestra mente. Es esto lo que precisamente queremos explicar en este presente ensayo.
¿Cómo se forman los sueños? En nuestro aparato psíquico existen dos instancias generadoras de pensamientos, la segunda de las cuales posee el privilegio de que sus productos encuentran abierto el acceso a la conciencia, mientras que la actividad de la primera instancia es inconsciente en sí y no puede llegar a la conciencia sino pasando por la segunda. En la frontera entre ambas instancias, o sea en el paso de la primera a la segunda, se encuentra una censura que no deja pasar sino aquello que le agrada, deteniendo todo lo demás. Lo rechazado por la censura se encuentra en estado de represión. Bajo determinadas condiciones se transforma la relación de fuerzas entre ambas instancias, de modo que lo reprimido no puede ya ser reprimido por completo. Esto sucede, hallándose el sujeto dormido, por un relajamiento de la censura, y entonces, lo hasta el momento reprimido consigue abrirse camino hasta la conciencia. Mas como la censura no cesa jamás totalmente, sino que lo que hace es sufrir una disminución, tiene lo reprimido que tolerar transformaciones encaminadas a mitigar aquellos de sus caracteres que provocan la repulsa. Lo que llega a hacerse consciente es una especie de transacción entre lo intentado por una de las instancias y lo permitido por la otra.
Para entender lo que realmente sucede en nuestros sueños y donde nace esta teoría de que: “los sueños nos revelan porque de nuestro inconciente”. Debemos empezar por hablar del psicoanálisis, pues claro el padre del psicoanálisis es: Sigmund Freud, el término psicoanálisis designa varias cosas. Es un método de exploración del psiquismo humano y es también una terapéutica para el tratamiento de alguna neurosis y psico-neurosis. Freud junto con Josef Breuer, entre 1880 y 1881, atiende a un paciente con múltiples parálisis motores, inhibiciones y perturbaciones de la conciencia, pues claro que se da cuenta que al ponerla en un estado hipnótico, revela su real problema, eran recuerdos reprimidos que se manifestaban con las distintas parálisis y al dejarlos salir esta recobraba la movilidad. Sin embargo, no es hasta 1893, cuando hablo con Freud que deciden escribir el primer (de muchos otros textos), el artículo sobre, “el mecanismo psíquico de fenómenos histéricos”, libro que tratará sobre la histeria.
Breuer cargaba la inconciencia de algunos recuerdos en un estado mental particular, Freud se convenció de que había un móvil para su olvido y que la “sexualidad” imperaba un papel preponderante. Freud, durmió a una paciente y le dio libre marcha a sus pensamientos, se puso a contar en desorden todo lo que le saltaba por la cabeza, y de acuerdo a esto se puede decir que ha nacido la asociación libre, aquella en donde el paciente nombraba imágenes fútiles, absurdas. No obstante, cuando Freud le pedía al paciente que este recordara los sucesos que se relacionaban con el trastorno, este ejercía una especia de resistencia. Pues claro, Freud se cuestionó como descomponer esa Resistencia, y para esto encontró la idea de contribuir con el sueño, un género de asociación libre a los sueños. Se dio cuenta de que con los sueños no existiría censura alguna, se esforzó por interpretar los sueños, por descifrar lo que se ocultaba tras un disfraz. Pues bien, la interpretación de los sueños procede acerca de los procesos que ocurren en los estratos inconcientes del alma.
La “fuerza” impulsora, es una aspiración inconciente, reprimida durante el día. Pues claro durante tampoco se cancela el dormir del todo, la censura del sueño, que es un moción inconciente de deseo. Sin embargo, el proceso del sueño se tropieza con hechos asombrosos, como ciertos objetos, ciertas situaciones, ciertas relaciones están figuradas en el sueño como los símbolos, aquello que el soñante emplea sin pecar de ignorancia su significado.
Cabe destacar que Freud descubre un nódulo central de estos sueños, que sería la conflictiva edípica, lo que significa que el deseo excita al sueño, y esto estaría asociado a la sexualidad infantil. Según él, los sueños desplegarían un discurso que no se agota, sino que, se trataría de un texto que remitiría a una significación. Lo inconsciente, lugar donde el cual, los sueños se nos presentan como una articulación de un guión que intentamos disfrazar de cierto deseo. Por tanto, este deseo estaría asociado a la temática edípica.
Las creaciones de los sueños se deleitarían con el traspaso de intensidad psíquica que hace desde aquellas representaciones chocantes para la conciencia, hasta otras indiferentes e inofensivas.
Para Freud los sueños constituyen un escenario privilegiado, citaremos un extracto de un texto donde apreciaremos lo mencionado anteriormente: “Para nosotros no hay en el sueño nada accidental o indiferente, ya que precisamente por la elucidación de tales detalles en apariencia tan insignificantes y no motivados es como llegamos a obtener la información que nos interesa.” 1. Los sueños serían entonces una vía por la que puede pasar a la consciencia aquel material psíquico, que producto de una resistencia ha quedado exilado y reprimido del inconciente.
Sin embargo cuando en los sueños aparece la muerte de personas cercanas, se despliega un deseo de querer dar muerte a una de las figuras parentales, aquí podríamos decir que existe una triangulación edípica, aquella donde aparece el padre del mismo sexo como un competidor, son como estorbos que compiten,
1. Freud Sigmund, Introducción al Psicoanálisis, (1948), pág. 113.
ya sea para el varón el padre y para la niña la madre, aunque esto no excluye que se tengan sentimientos amorosos hacia el padre del mismo sexo.
Cabe destacar que Freud sostiene que los sueños además de que tienen un significado y un lugar específico en las actividades psíquicas de la vigilia, también tienen una estructura psicológica llena de significación y que puede interpretarse de acuerdo a ciertos principios. También Freud señala que el simbolismo es una manera de expresión que no se ha adquirido nunca individualmente, sino que data de muchos siglos.
Sin embargo para autores como Jung y Fromm, han sostenido que los sueños pueden ser la expresión de un conocimiento genuino y una gran penetración de la vida del que sueña o de la de otros.
Para concluir podemos decir que los sueños y el psicoanálisis están relacionados, nos alcanzamos dar cuenta que a tavés de la Teoría de Freud, se encarga de entender aquello que el inconciente intenta decirnos (mientras la censura es menor cuando dormimos). También nos pudimos dar cuenta que existen autores que más tarde criticarían a Freud, aquellos que señalan que todos los símbolos encontrados en el sueño no son netamente sexuales, como Freud los hace presentarse, algo referido a lo sexual. No es posible decir que lo que es literal y lo que es metáfora.
También mencionamos que de lo dicho hasta ahora concluimos que los sueños comprensibles y con un sentido claro son francas realizaciones de deseos; esto es, la situación del sueño constituye en ellos la satisfacción de un deseo conocido de la conciencia, que ha quedado sin realizar en el día y es digno de interés.
En cuanto a los sueños oscuros y embrollados, también suponen la realización de un deseo, lo que ocurre es que el deseo ha sucumbido a la represión y es extraño a la conciencia; estos sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos.
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